La boda experiencial de Jennifer Rocamora y Eric Ebbing

La boda experiencial de Jennifer Rocamora y Eric Ebbing

En una villa idílica en Punta Paloma, Cádiz, con el susurro del mar como testigo, Jennifer Rocamora y Eric Ebbing se prometieron amor eterno en una ceremonia que redefine la conexión espiritual y el lujo. Porque tener a Jorge, chamán que vive en la selva mexicana, fue un verdadero lujo. Todo fue perfecto. Un día donde la brisa marina se entrelazaba con la calidez del sol, 0 km por hora en una zona donde el viento siempre sopla fuerte y es que todo ese día sería mágico. Su boda no fue solo un evento, sino una celebración de los cuatro elementos de la naturaleza, presentada en un estilo boho chic que capturó la esencia de la tierra, el aire, el agua y el fuego.

Una ceremonia con los 4 elementos oficiada por un chamán mexicano

Lo que distinguió a esta boda no fue solo la ubicación de ensueño en una villa de lujo de Punta Paloma, sino la presencia de un chamán traído desde la selva mexicana. Oficiando la ceremonia, el chamán tejió rituales antiguos, conectando a Jennifer y Eric no solo el uno al otro sino con el pulso mismo de la Tierra y con todos los presentes. ¡Jamás hemos vivido una ceremonia igual! Es lo más maravilloso que hemos presenciado en nuestra vida. Es muy difícil de describir todo lo vivido. Esta ceremonia espiritual fue una oda a las raíces que nos unen como seres humanos, un recuerdo palpable de que el amor, al igual que los elementos, es una fuerza que todo lo penetra. Y sin duda, el amor de Jennifer y Eric es muy fuerte.

Cada detalle de la boda fue una cuidadosa manifestación de los cuatro elementos. El fuego estuvo en mucho momentos, desde la ceremonia hasta la fiesta. Centros de mesa que combinaban la suavidad del aire con la solidez de la tierra, marcasitios de barro con los elementos grabados hasta una pista de baile que reflejaba la pasión del fuego y se situaba bajo tipis de madera que ofrecía vistas infinitas al mar, simbolizando el agua. Estos elementos no solo decoraron toda la boda, sino que también guiaron a los invitados a través de una experiencia sensorial única.

Aromatización de la boda con Palo Santo.

Toda la boda estuvo aromatizada de a forma más natural y con el aroma más espiritual: el palo santo. Toda la villa estaba perfumada con este aroma natural. De todos es conocido que el Palo Santo transforma las energías negativas en positivas, y eso era justo lo que queríamos este día, que todos vibraran bien bonito.

La cena y la fiesta integradas: Don’t stop the party

Adentrándose en el terreno de lo más visual de la boda, la decoración boho chic fusionó lo rústico con el lujo, donde cada tejido, cada flor seleccionada, y cada pieza de mobiliario no solo decoraba, sino que contaba una historia. La villa de lujo sirvió como el lienzo perfecto para esta historia, con sus vistas panorámicas al mar y espacios que respiraban exclusividad y calma. Era el espacio que necesitábamos para este evento.

Para seguir en la línea de la fusión y el amor y buen rollo que buscábamos, rompimos todos los esquemas y la cena y la fiesta estaban integrados en un espacio. ¿Querías cenar? Estupendo. ¿Te pedía el cuerpo bailar? ¡Genial! Queríamos que todos los invitados se sintieran cómodos y que vivirá esta boda cómo más les apeteciera.

Jennifer y Eric no solo celebraron su amor, sino que también marcaron un antes y un después en el mundo de las bodas. Su enlace demostró que es posible combinar tradiciones ancestrales con el lujo contemporáneo, creando una experiencia inolvidable tanto para los novios como para sus invitados. En Weddings With Love, estamos muy felices de haber sido parte de este viaje, demostrando que el amor, al igual que la belleza, se encuentra en la unión de los contrastes.

   

Comentarios

Relacionado

La vie en rose de Vera Wang